De Anatolia a los Pirineos: una carrera contra el cielo, paso a paso
Barış Çelik
EQUIPOS
Barış Çelik
PILOTO
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NacionalidadTurquía
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Edad36
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ProfesiónTandem pilot
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ResidenciaMuğla (Turquía)
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Experiencia X-Pyr1 X-Pyr
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VelaNIVIUK Klimber 3 P
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ArnésNIVIUK Rocket
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CascoSUPAIR
Avs Shakir
ASISTENTE
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NacionalidadTurquía
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Residenciaİzmir (Turquía)
Detalles del equipo
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Patrocinadores
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Web
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¿Qué es lo que te gusta de la X-Pyr que te hace volver una y otra vez?
Lo que me hace volver a la X-Pyr es la pureza del reto. Solo estás tú, tu ala, tus piernas y las montañas. La carrera lo reduce todo a la toma de decisiones, la resistencia y la conexión con el terreno. Cada edición es diferente: nuevos patrones meteorológicos, nuevos rompecabezas estratégicos, nuevos límites que descubrir en mí mismo. No es solo una competición; es un viaje a través de los Pirineos que pone a prueba quién eres cuando estás cansado, expuesto y lejos de la comodidad. Eso es adictivo en el mejor sentido posible.
¿En qué se diferencia la X-Pyr de otras competiciones de H&F en las que has participado?
La X-Pyr se siente más cruda y estratégica que cualquier otra carrera de Hike & Fly en la que haya participado. En muchas competiciones, el rendimiento se basa en la velocidad entre los puntos de giro. En la X-Pyr, se trata de supervivencia, paciencia y sincronización. La magnitud de los Pirineos, la travesía del Atlántico al Mediterráneo y la complejidad de los sistemas meteorológicos hacen que cada decisión sea crítica.
No es solo una carrera física, es una partida de ajedrez en el cielo. Constantemente hay que sopesar el riesgo y la recompensa: ¿te lanzas pronto en aire inestable? ¿Subes más alto para una ruta más segura? ¿Planeas durante mucho tiempo y te arriesgas a aterrizar en un valle remoto? Las consecuencias son mayores, el terreno es más salvaje y la presión mental es constante.
Esa profundidad —física, técnica y psicológica— es lo que hace que la X-Pyr sea verdaderamente única.
¿Cómo fue tu carrera en la(s) edición(es) anterior(es)?
Mi participación anterior fue una experiencia de aprendizaje profunda. Me enfrenté a todo lo que la carrera puede depararte: largas caminatas bajo un calor intenso, días de transición complejos con un tiempo traicionero y momentos en los que la paciencia era más importante que la velocidad.
Hubo días en los que todo fluyó a la perfección: ascensos potentes, rutas eficientes y esa sensación mágica de desplazarse sin esfuerzo por las montañas. Pero también hubo momentos duros: corrientes descendentes inesperadas, aterrizajes difíciles, fatiga acumulada. Ese contraste es lo que define la carrera.
Más que la clasificación, lo que se me quedó grabado fue lo mucho que crecí durante el evento. Mejoré mi toma de decisiones bajo presión, aprendí a gestionar mejor mi energía y comprendí que la constancia supera a las maniobras heroicas impulsivas. Esa experiencia es ahora una base sólida para mi próxima edición.
¿Qué fue lo mejor que te pasó en tu última X-Pyr?
Lo mejor que me pasó en mi última X-Pyr fue vivir un auténtico «día de flow» en las montañas. Uno de esos días excepcionales en los que todas las decisiones parecen acertadas: lanzarse en el momento perfecto, encontrar subidas con buen viento, elegir las líneas correctas y planear durante horas sin tocar el suelo.
No se trataba solo de la distancia o la posición en la carrera. Se trataba de la armonía: sentirme completamente conectado con el terreno, el aire y mis propios instintos. En una carrera que a menudo se define por el cansancio y la incertidumbre, ese día me recordó por qué me encanta el hike & fly.
Esa sensación de libertad, de moverme con eficiencia a través de toda una cordillera con mis propias fuerzas, fue la recompensa más poderosa de la carrera.
¿Qué fue lo peor que te pasó en tu última X-Pyr?
El momento más duro fue perder tiempo tras una decisión meteorológica errónea.
Despegué con optimismo, pero las condiciones no evolucionaron como esperaba. Tuve que aterrizar antes de tiempo y caminar más de lo previsto. Fue frustrante, pero me enseñó a ser paciente y a calcular mejor el momento.
¿Qué aprendiste durante la(s) edición(es) anterior(es)?
Aprendí que la paciencia y la constancia importan más que la velocidad.
Gestionar la energía, leer el tiempo con atención y tomar decisiones inteligentes día a día es lo que realmente cuenta en la X-Pyr.
Si pudieras aportar ideas sobre el recorrido, ¿qué sugerirías a la organización?
Me encantaría ver un punto de giro más en alta montaña.
Un tramo que obligue a los atletas a elegir entre una larga caminata técnica o una línea de vuelo audaz añadiría aún más profundidad estratégica, al tiempo que mantendría el espíritu salvaje y auténtico de los Pirineos.
¿Qué cambios has realizado en tu equipamiento para esta edición?
Me he centrado en reducir el peso sin comprometer la seguridad.
Equipo de senderismo más ligero, cabina optimizada y pequeñas mejoras de eficiencia para ahorrar energía durante las largas jornadas. Cada gramo y cada detalle cuentan en una carrera como esta.
Aparte de volar lejos y caminar poco, ¿cuál será tu estrategia durante la carrera?
Mi estrategia se centrará en la constancia y la gestión de la energía.
Daré prioridad a las decisiones inteligentes, descansaré cuando sea necesario y me adaptaré a los cambios meteorológicos en lugar de perseguir cada oportunidad. Mantener la paciencia y la constancia es lo que da resultados a largo plazo.
¿Qué tres consejos darías a los novatos de la carrera?
1. Sé paciente: no te precipites en los despegues ni en las decisiones; el momento oportuno lo es todo.
2. Gestiona tu energía: caminar con inteligencia y descansar cuando sea necesario es mejor que los esfuerzos intensos de corta duración.
3. Respeta las montañas: el tiempo y el terreno son impredecibles; planifica siempre pensando en la seguridad.
¿Cómo conoces a tu acompañante? ¿Has trabajado antes como atleta o acompañante?
Conozco a mi acompañante a través de la comunidad de «hike & fly»: compartimos experiencias, consejos y la pasión por las montañas.
Sí, he desempeñado ambos roles: como atleta y como asistente. Comprender ambos roles me ayuda a comunicarme mejor, planificar de manera eficiente y valorar cada parte del equipo de competición.
¿Y qué hay de tu entrenamiento? ¿Cuántas horas vuelas al año?
Entreno todo el año, combinando vuelo, senderismo y acondicionamiento físico.
Vuelo entre 200 y 250 horas al año, pero me centro en la calidad: practicar rutas de travesía, despegues, aterrizajes y la toma de decisiones en largas distancias, no solo acumular horas.
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Cada «me gusta», mensaje o ánimo nos ayuda a seguir adelante durante las largas jornadas en las montañas. Estad atentos: la X-Pyr está llena de sorpresas, y estoy deseando compartir el viaje con vosotros.




















